Ciudades
Come, Reza, Ama: Un guía en Roma
Quisimos imitar a Elizabeth Gilbert de "Come, Reza, Ama" sin tener que abandonar Roma, ciudad abierta al mundo de los sentidos y a los sentidos del mundo. ¡Venga con nosotros para saber lo fácil que es encontrar el placer, la paz y la pasión en este lugar inolvidable!
Come

Como dice el dicho: "piatto rico, mi ci ficco", es decir, ¡si el plato es bueno, me voy a él! Y en Roma es fácil encontrar restaurantes que querrá volver una y otra vez. Busque especialmente los que están en la misma familia hace varias generaciones. Y recuerde que la más auténtica cocina romana es muy simple. Sí, spaghetti, gnocchi, pizza, pasta cacio e pepe o aglio, olio e peperoncino pueden no parecer el apogeo de la sofisticación, pero con ingredientes frescos y maestría en la ejecución, ¡son divinales!
Reza

Hablando de divinal, en Roma es normal que se sienta más cerca de todo lo que es espiritual. No sólo la sede de la Iglesia Católica se encuentra dentro de la ciudad, en el estado del Vaticano, como los romanos erigieron aquí  templos paganos durante su imperio. Además de las visitas a la Basílica de San Pedro y a la Capilla Sixtina, donde se reúne el cónclave papal, se puede visitar el Panteón, el templo de Saturno en el Foro, Santa Sabina y la basílica de San Paoli Fuori le Mura, sumergiéndose en un entorno de contemplación que ha privilegiado la art.
Ama

Como anunció una película americana de los años 50 sobre tres amigas que se trasladaran para Roma: "¡No has vivido hasta que tengas amado en Roma!" De los escalones de la escalera de la Piazza di Spagna, que sirven para ver y ser visto desde el siglo XVIII, a las estrechas calles como la Via della Pace, llena de terrazas de restaurantes acogedores, a través de la atmósfera romántica de los jardines de la Villa Borghese, Roma parece hecha para los encuentros accidentales que son propensos a convertirse en algo más. E incluso si ya viaja con el amor de su vida, una cosa es cierta: ¡va a salir de Roma una persona más enamorada!

¡Arrivederci, Roma!