Ciudades Playas y Naturaleza
Ruta por el sur de Italia
Como en una película, seguimos de descapotable a lo largo de carreteras sinuosas, serpenteando acantilados y atravesando paisajes que están tal y como las vimos por primera vez. ¡Y casi tenemos que recordarnos que no somos ni Ingrid Bergman, ni Roberto Rossellini! Sea o no en la gran pantalla, un viaje al Mezzogiorno obliga a muchas paradas. ¡Venga a conocer las que son incluso obligatorias!
Nápoles

Ya van los tiempos en que, por razones de seguridad, Nápoles casi no aparecía en los itinerarios turísticos del sur de Italia. Pero las cosas cambiaron y esta deslumbrante ciudad milenaria está hace décadas de cara lavada y nuevamente en el centro de atención de los viajeros. Además de que la creciente popularidad de las novelas de Elena Ferrante, cuya acción aquí se sitúa, ha conducido cada vez más visitantes a orillas del mar Tirreno.
Pompeya

Muy cerca de Nápoles se encuentra una de las atracciones más emblemáticas del sur de Italia. Hace siglos que la antigua ciudad romana de Pompeya recibe visitantes atraídos por este museo a cielo abierto que la catastrófica erupción del Vesubio en 79 causó. Visitarla es como viajar en el tiempo para sentir lo vulnerable que es nuestro lugar en el mundo, pero a través del arte y del ingenio, también lo indeleblemente podemos marcar.
Costa Amalfitana

Cuando pensamos en el sur de Italia es esto que luego viene a la cabeza: un milagroso amontonado de casas que aparenta haber sido en los acantilados esculpidos y en que se diría que es necesario un escalón para subir de una calle a la otra; todo redondeado por el color esmeralda del mar y por las verdes copas de los árboles que a la distancia se llamarían techos. De Salerno a Amalfi, pasando por localidades tan iconográficas como Ravello y Positano, ¡cada pueblo es una tarjeta postal en la que apetece quedarse para siempre!
Tropea

Desde Campania a Calabria, pasamos ahora a una localidad ideal para quienes adoran la playa. Es cierto: una localidad agarrada a un acantilado como uno percibe a una roca o un pesebre al musgo no es un escenario muy inusual en estas paradas. Pero lo que hace la fama de Tropea es el color de sus aguas: ¡de un acogedor azul eléctrico que es ver para creer! En el verano, está siempre a más de 25 grados centígrados.
Lecce

De la costa del Tirreno, pasamos al otro lado, como en la famosa prueba de ciclismo: para el Adriático. Más concretamente para la región de Apulia, quizá menos conocida pero, por eso mismo, muy bien conservada. Una excelente base para viajes en esta zona es Lecce, la "Florencia del Sur", así apodada por la forma en que la riqueza arquitectónica de sus diversos períodos históricos se mantiene preservada. Pero con piscinas naturales y un mar cristalino a la vuelta de la esquina.
Alberobello

Conocida por sus insólitas construcciones, los trulli (pequeñas casitas o almacenes de piedra, con techos cónicos), Alberobello es una de esas localidades italianas que parecen existir, si no únicamente, al menos con el gran objetivo de proporcionarnos imágenes increíbles para nuestros álbumes de recuerdos.
Sassi di Matera

Allí entre la punta y el tacón de la bota, tradicionalmente, la Basilicata fue siempre una de las regiones más pobres y menos visitadas del sur de Italia. Como todo, también eso está cambiando desde que la Unesco le empezó a prestar atención. En la vanguardia del interés por esta zona está la localidad de Sassi di Matera. Sus casas excavadas en la roca son tan únicas que sirvieron ya de escenario para varias superproducciones cinematográficas.
Palermo

Puerta de entrada a la más iconográfica de las islas italianas, cualquier visita a Sicilia empieza por aquí. Palermo es el primer contacto con la cultura, la arquitectura y la gastronomía de esta isla impresionante y en que es difícil saber con certeza qué impresiona más: si la belleza que le es natural o si aquella que le fue siendo a lo largo de siglos añadida por sus habitantes.
Cerdeña

Saber que incluso los italianos consideran una ida a Cerdeña como unas vacaciones de sueño ayuda a comprender la fascinación que la belleza de esta isla ejerce. Son kilómetros de playas idílicas flaneadas de pinares y de las fragantes matas mediterráneas y bañadas por aguas azul turquesa. Y con muchas ciudades pacíficas y pintorescas, como Castelsardo, Carloforte y Bosa. ¡Un viaje al sur de Italia no está completo sin una parada por aquí!